lunes, 3 de febrero de 2014

¿La fórmula de la felicidad?

Cuan insignificantes parecen las cosas cuando las salpicas con tiempo.(La cantidad la decide el sentimiento).
Llenamos a un problema con angustia, rabia y dolor y nos acompaña en el pensamiento como la nicotina a los fumadores.
De repente, aparece otro problema, necesita de esta angustia, rabia y dolor y acaba por adueñarse de estos sentimientos quitandoselos a nuestro anterior amigo problema; curiosa forma tenemos de deshacernos de un problema, ¿verdad?
Sin embargo, el secreto que parece que pocos conocen es que no es necesaria la llegada de otro problema, algunos sentimientos como la tranquilidad o la felicidad poco a poco van alimentándose del problema y creciendo ellas.
Ahora bien, es asunto de la persona el seguir alimentando estos sentimientos no con más problemas, si no con vivencias y emociones que nos hagan sentir vivos.
Tampoco es que conozca la fórmula de la felicidad, pero lo que esta claro es que no se llega a ella acumulando problemas.
Al no ser un término claro, nosotros mismos le damos el significado que a cada uno nos transmite, no os preocupeis y empezad a buscarla en vez de estar leyendo esta entrada.

sábado, 25 de mayo de 2013

Estoy vivo

No quiero ser como esperan que sea, no quiero comportarme como esperan que me comporte, no quiero vivir como esperan que haga.
Quiero ser como el tiempo me haga ser, quiero comportarme como la vida me enseñe, quiero vivir como las situaciones me vayan cambiando, no quiero escuchar a otras personas, quiero escucharme a mi mismo, pues la base de la felicidad esta en escuchar la voz interior y escondida que llevamos dentro, hacernos caso y darnos la oportunidad de cumplir nuestros sueños. Nuestras ambiciones están ahí para recordarnos cuanto esfuerzo tenemos que poner para llegar a la cima de nuestro camino... pero realmente, ¿existe tal cima?
No serviría de nada llegar ahí arriba y encontrarse que se acabo todo. Los sueños se agotaron y no tenemos nada por lo que luchar, nuestras ambiciones se lograron y nos sentiremos vacíos hasta que no divisemos otra cima que conquistar.
No debemos obsesionarnos con esto, pues la felicidad puedes encontrarla en el propio camino, no en el final de este, pues dicho final no existe, son solo pautas que nos marcamos. Hoy decido librarme de todas mis ambiciones y vivir el día a día, no quiero vivir solo por alcanzar un sueño, quiero vivir por el simple hecho de estar vivo.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Pasado, presente y futuro

Generalmente no nos gusta mirar el pasado, lo rechazamos y actuamos como si el único capaz de forjar  nuestro futuro fuera el presente, como si nada de lo que hemos realizado importara, como si se pudiera cambiar todo perfectamente con un chasquido de dedos.
Pero no aplicamos del todo esta regla estúpida de olvidar el pasado, pues las buenas acciones, esos momentos que te llenan de alegría y te consuelan en los momentos mas duros, siguen presentes. Por eso existe la nostalgia, las ganas de revivir ciertas cosas que te han hecho sentir tan bien, tan vivo, tan ser humano. Pues bien, puesto que somos unos hipócritas al decir que el pasado no importa y que todo se puede cambiar con el presente, yo lo niego.
El pasado no debe ser olvidado, puesto que tendemos a olvidar aquellos malos actos, que nos hacen sentir vergüenza de nuestra condición de humano, yo digo que olvidarlos es también olvidar aquello en lo que te ha hecho pensar, en la mejora a base de errores, de aprender de la vida y sobre todo de ti mismo, de encontrarte y entenderte mejor.
¿Que sería de nosotros si no aprendieramos nunca? Dándonos de golpes contra la misma piedra una y otra vez, como si nunca hubieramos realizado un camino y nos sonara desconocido cada vez que lo cruzamos.
Yo abrazo mi pasado con todas las consecuencias que eso conlleva, pues a los humanos se nos ha dado la capacidad de recordad los hechos ocurridos, así que utilicemos esto como una ventaja, para aprender y enseñar y seguir evolucionando en el presente y en el futuro.
Lo que en el pasado he dicho fue porque un día así lo sentí

martes, 30 de octubre de 2012

ADICCIÓN

Escapaba de un mundo oscuro que lo atemorizaba, de unas cadenas que no lo dejaban manifestar su libertad, atado de pies y manos sufría en silencio sus pesadillas, la vida misma lo trataba como a uno más.
Nunca vio la luz que le daría la paz pero estaba convencido de que no le hacia falta verla para saber que existía y sentirla, la acogió como su única esperanza en los momentos más duros y se aferró a ella como a un clavo ardiendo.
No pensó en las consecuencias y se dejó caer, no esperó que nadie le ayudara a levantarse, y no se equivoco, se había portado mal y merecía un escarmiento, lo tenía así grabado en su mente.
No pudo negar su adicción aún a pesar de intentarlo, quería librarse de ella, pero llego un punto en el que asumió que seguir enganchado era su castigo por recaer tantas veces.
Tantos momentos perdidos que le hubiera gustado recuperar para haberlos vivido una y otra vez, como un bucle, al igual que en el que ahora estaba encerrado.
No había pensado las consecuencias hace tiempo, y ahora, hundido en su propia miseria comenzaba a entender un poco... quizás demasiado tarde...
Se quedo esperando la luz que lo aliviaría, mientras consumía por última vez la adicción que tan desesperado lo tenía, y así, desapareció, para no volver a caer nunca más.

martes, 21 de agosto de 2012

Mejor que tú, que tú y que tú

¿Por que me esfuerzo en mover los pies en una dirección, la que considero correcta?
Quiero decir, mi camino lo estoy haciendo ahora y como mejor puedo, pero realmente el resto de personas también lo están haciendo, pero no se preocupan de su andar, se preocupan de los pensamientos de los demás sobre su forma de caminar o elegir la dirección.
Pues bien, yo al igual que ellos pienso en eso, no en la forma mas sencilla de no complicarme mi andadura en la vida, pero total, ¿Quien lo va a saber? Nadie va a conocer mis verdades ocultas, ni mis miedos ni mis alegrías, pues al final, ni yo podre recordarlas.
Supongo que solo podría intentar vivir bien, feliz, a gusto y sin complicaciones, pero no entiendo aún como es que no lo consigo, ni yo ni el resto de la gente, no podemos sobrevivir solos, pero muchas veces pedimos esa soledad, porque es en ese momento cuando nos paramos a reflexionar sobre nuestros pasos y ver el recorrido, pensar en los malos actos y en los buenos, y es ahí justamente donde escarmentamos, y aprendemos, y nos conocemos a nosotros mismos mejor, mucho mejor
Para poder mentirnos y decirnos que somos buenas personas, soy la mejor persona del mundo, mejor que tú, que tú y que tú...

domingo, 1 de julio de 2012

Yo aún sigo aquí, ¿Y tú?

Sigo aquí, en este mundo, ¿No es algo por lo que alegrarse?... Bueno, la verdad es que no lo sé, la gente me esta confundiendo, parece que sufre por vivir, que pierde las ganas de continuar sus vidas en cada minuto, que esta atrapada en una burbuja de depresión creada por su débil aliento de esperanza.
La mayor paradoja que podemos experimentar los humanos es aquella de no querer vivir la vida, pero aun así, hacerlo, por tener demasiado miedo a la muerte, bien, pues... si no estas a gusto aquí, ¿Que haces aún aquí?
Intento responder a esta pregunta, y lo único que puedo sacar es que somos unos cobardes, que nos refugiamos en el mínimo sentimiento de pena para negar que podamos seguir con nuestras vidas y con la felicidad en un mismo camino, es mucho más fácil perderse por el camino y negar todo, sentirte inútil y no comprender las cosas, por el hecho de hacerlo todo más fácil...

Tranquilo amigo, todo se acaba viendo fácil al final del camino, pero de ti depende como y cuando llegar a este final, pues los que ya disfrutan de la vida, te esperan, ahora di tu si quieres llegar con vida y tienes ganas de intentarlo

martes, 12 de junio de 2012

Y yo, ¿Qué hago aquí?

Cuando miras por encima de tu hombro, hacia atrás, y ves a los demás haciendo sus vidas, programando sus actos, preparándose para lo que vendrá algún día, intentando ser felices en el camino que han elegido, y eso es lo que te parece ver, sin embargo tu estas perdido y no sabes muy bien que camino tomar, bueno, la verdad es que no hay un único camino, lo que pasa es que tu no lo sabes, y tendrás que aprenderlo en tu recorrido por la vida. Lo importante no es el camino que te lleve a conseguir tus objetivos si no que lo importante es el objetivo.
Pues ni siquiera eso lo tienes claro, se que todos os dejais llevar por lo que pase ¿no? Bien, pues eso no va a solucionar vuestros problemas. Se dice que las cosas pasan por una razón, pero nosotros mismos podemos influir en nuestros actos y en las decisiones que nos rodean, todo consiste en marcarse un par de objetivos y cumplirlos, ¿tan fácil? Pues si, ese es el secreto, cambiarás tu "suerte" (si es que eso existe) guiándote por ti mismo, tus metas y tus no limitaciones.
Ahora para, y piensa, ¿tienes claro que has venido a hacer a este mundo?
Mientras no puedas responder a esa pregunta nunca te acabarás de encontrar a ti mismo.
Tranquilo, esas personas que ves haciendo sus vidas tienen tantas dudas como tu, lo que pasa es que unas personas disimulan mejor que otras, la verdad es que el ser humano tiene una capacidad enorme para mentir, y en preguntas como esta es el mejor en dar respuestas falsas para auto convencerse a si mismo, sed sinceros con vosotros mismos y plantearos mil veces lo que se os pase por la cabeza, puede que algún día encuentres la solución a la pregunta, mientras que no lo hagas, sigue experimentando, viviendo y dudando, que así es como parece que se aprende en esta vida