sábado, 25 de mayo de 2013

Estoy vivo

No quiero ser como esperan que sea, no quiero comportarme como esperan que me comporte, no quiero vivir como esperan que haga.
Quiero ser como el tiempo me haga ser, quiero comportarme como la vida me enseñe, quiero vivir como las situaciones me vayan cambiando, no quiero escuchar a otras personas, quiero escucharme a mi mismo, pues la base de la felicidad esta en escuchar la voz interior y escondida que llevamos dentro, hacernos caso y darnos la oportunidad de cumplir nuestros sueños. Nuestras ambiciones están ahí para recordarnos cuanto esfuerzo tenemos que poner para llegar a la cima de nuestro camino... pero realmente, ¿existe tal cima?
No serviría de nada llegar ahí arriba y encontrarse que se acabo todo. Los sueños se agotaron y no tenemos nada por lo que luchar, nuestras ambiciones se lograron y nos sentiremos vacíos hasta que no divisemos otra cima que conquistar.
No debemos obsesionarnos con esto, pues la felicidad puedes encontrarla en el propio camino, no en el final de este, pues dicho final no existe, son solo pautas que nos marcamos. Hoy decido librarme de todas mis ambiciones y vivir el día a día, no quiero vivir solo por alcanzar un sueño, quiero vivir por el simple hecho de estar vivo.

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